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COMPLIANCE Y SISTEMAS DE CALIDAD

COMPLIANCE Y SISTEMAS DE CALIDAD

Desde que el 2015 el legislador aclaró como podía una persona jurídica quedar exenta dela responsabilidad penal que le atribuye el artículo 31 bis a partir dela reforma del Código Penal de 2010, han ido surgiendo metodologías estandarizadas para la creación de Programas de Compliance Penal (Cump,limiento Penal).

Poco a poco hemos visto com ha ido surgiendo una verdadera metodología de calidad para el diseño e implantación de Programs de Compliance Penal, metodología que ha acabado en la creación de la UNE 19601, norma que parece que todo el sector ha aplaudido y una importante parte, incluso ha participado.

Estoy totalmente de acuerdo en que un Programa de Cumplimiento Penal necesita ser implementado por una persona con conocimientos de procesos y de dinámicas empresariales y del funcionamiento de las entidades en las que se implante; que su implantación en una persona jurídica es una gran herramienta de orden, metodología y mejora en su gestión, una oportunidad que vale la pena aprovechar y que aportará una mayor profesionalidad y más eficacia a cualquier persona jurídica que lo adopte.

Ahora bien, parece que el entusiasmo generado por la metodología aprovada y estandarizada, hecho que tranquiliza a muchos despachos de abogados que no tenían consultoría empresarial y por tanto estaban lejos de dominar procesos y sistemas de gestión, ha hecho olvidar que el objetivo de un Programa de Compliance Penal, el verdadero objetivo, es proteger a la persona jurídica de la responsabilidad penal por los hechos cometidos en su seno, en los casos en los que así lo determina el artículo 31 bis del Código Penal, no es otro, aunque nos alegramos de que tenga como efectos colaterales la mayor seguridad jurídica de directivos, socios y trabajadores y, si alguien no la tenia ya,la adopción de una cultura de cumplimiento.

Sin embargo, como abogada y, desde el punto de vista del objetivo real y principal de Compliance Penal veo con preocupación ciertas lagunas que pueden provocar la indefensión de la persona jurídica que se somete a una metodología que no juzga los aspectos jurídicos, sino metodológicos.

Después de ver ofertas presentadas, escuchar y leer comentarios y afirmaciones en foros específicos, me preocupan ciertos aspectos que creo que debilitan un Programa de Compliance Penal y dejan a la persona jurídica en cierta indefensión. Por ejemplo:

– Si damos más importancia a la fórmula para determinar los riesgos en la auditoria de los mismos y a su justificación que a las apreciaciones jurídicas y de conocimiento del sector de los mismos, estamos poniendo en foco en algo no fundamental parala determinación del riesgo.

– Si no se pone ningún control en los procesos en los que se considera que el riesgo es bajo, si se comete un delito justamente en uno de ellos, nuestro propio Programa se convierte en una prueba de que no hemos aplicado el “debido control” que exige el artículo 31 bis del Código Penal. La probabilidad deberá influir en el tipo de control aplicable, no en la existencia o no del mismo.

– Si se opta por obtener el certificado UNE 19601, cuando se pueda obtener el que certifique ENAC que todavía no se puede, es posible que el auditor haga un primer informe desfavorable (hecho común en las auditorias de calidad y nada grave cuando no está en juego la responsabilidad penal del auditado), en este caso, si se cometiera un delito en el tiempo que transcurre entre el informe y la subsanación de las no conformidades, la propia auditoria seria un aprueba de que nuestro Programa no es bueno.

Tengo otras consideraciones pero no querría, de entrada, que pareciera que no creo en la implantación de la UNE 19601, yo misma diseño e implanto los Programas de Compliance Penal siguiéndola, por si mis clientes en un futuro quisieran obtener la certificación. Creo que es una herramienta muy útil, que es una buena noticia que haya una norma que unifique criterios, pero creo también que todavía falta estudio, reflexión y aportar soluciones jurídicas a la implantación de Programas de Compliance Penal.
Considero que nos queda mucho trabajo intelectual y que ha habido un acierta precipitación al ver un nicho de mercado por parte de algunos.

Toda aquella persona jurídica en la que se implante un Programa debe valorar su complejidad y la grave repercusión que este puede tener en su continuidad, por lo que debería de huir de recetas fáciles y valorar la profesionalidad, eficacia y la seguredad que le aporten las soluciones que se le presenten.

CReo también que falta mucha pedagogía entre la profesión y entre las personas jurídicas en general. Un Programa de Compliance Penal ha de ser la garantia de que una persona jurídica no sufrirá les consecuencias de los actos delictivos cometidos en su sena, el resto es accesorio, puede que inevitable, seguro que muy útil, pero accesorio y hay que tenerlo, aplicarlo y darle su justa importancia.

2 Comentarios

  1. Igor Zubiaurre
    31 octubre, 2017

    Resulta cuanto menos triste que se considere que el objetivo primordial de un programa de CUMPLIMIENTO sea la protección jurídica frente a los incumplimientos en vez de asegurar y ampliar el cumplimiento.

    • Iolanda Latorre
      31 octubre, 2017

      Buenos dias Igor:
      Muchas gracias por tu aportación. Permíteme que me explique mejor: parto de la base de que la gran mayoría de empresas i entidades quieren cumplir siempre la ley, y estoy de acuerdo contigo en que un Programa de Cumplimiento asegura el mismo a la vez que lo amplia. Me refería a que sin la modificación del Código Penal no estaríamos hablando de él y por lo tanto su primer objetivo es proteger a la persona jurídica, para ello ha sido creado. Por supuesto tiene otras muchas funciones y aportaciones muy valiosas que debemos fomentar y aplicar.
      Un saludo muy cordial

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